Dreammor

Tiene 7 comentarios :|: Publicado el 6 de marzo de 2012 en Corbatas, Pañuelos, Seda,

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Emma Granado (tienda) tiene 39 años, es de Barcelona y vive en Mallorca. Detrás de dreammor hay sueños y Mor, que es la abreviatura del nick que Emma siempre ha usado en Internet. Por lo que su marca se puede interpretar como el sueño de mor, o como soñar más, que es muy importante.

“Empecé mi andadura en Barcelona allá por 1993. Gracias a tener una polifacética profesora, me interesé por la cerámica, el pirograbado, la pintura en tela y también en seda, y poco a poco empezó a engancharme. Al llegar a Mallorca seguí con casi todas mis aficiones, pero poco a poco, la seda ha ido ganando terreno.”

Para ella, trabajar la seda es algo tremendamente gratificante: coger un lienzo tan delicado en blanco, ver cómo la pintura se desplaza por encima, se para o se transforma según la técnica que estés usando, ver el resultado final siempre es sorprendente y las horas pasan sin darse cuenta. Otro de los atractivos de la seda es que al trabajar a mano alzada, nunca quedan iguales dos sedas aunque se aplique el mismo diseño. Siempre hay cambios de color, de matices de forma del dibujo, eso la hace muy especial tanto para quien lo trabaja como para el que la recibe, que sabe que tiene un diseño único en sus manos.

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Disimusa

Tiene 6 comentarios :|: Publicado el 7 de febrero de 2011 en Abanicos, Bisutería, Corbatas,

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Detrás de Disimusa están Mamen y Adriana, madre e hija.

Mamen siempre ha estado muy comprometida con el arte o más concretamente con la artesanía y la pintura, es autodidacta. La formación que ha logrado ha sido a base de ponerle mucho interés a todo lo que le gusta y dedicarle muchísimo tiempo. Adriana es licenciada en Bellas Artes  y desde hace por lo menos 10 años vende artesanía por mercados, ferias, festivales… Comenzó con cuero, luego macramé, todo siempre hecho a mano con mucho cariño.

“Un día que ninguna de las dos recordamos exactamente, hace aproximadamente dos años, mi madre me llamó para decirme que había utilizado un abanico como soporte para una de sus creaciones, nos cautivó desde entonces la infinidad de posibilidades que nos brindaba y empezamos a pintarlos, decorarlos, trasformarlos, desestructurarlos y hasta hoy, después de haber diseñado cientos de abanicos no se nos agotan las ideas.”

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