Tengo Ropa Tendida

Tiene un comentario :|: Publicado el 26 de abril de 2012 en Anillos, Broches, Cerámica, Collares, Joyas, Pendientes

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Raquel García (tienda) es de Benicarló, un pequeño pueblo costero en el norte de Castellón. Allí vive y tiene su taller.

“Estudié durante tres años en la Escuela de Cerámica de Manises (Valencia) allá por el año 1999. Tuve suerte y encontré trabajo rápidamente de lo mio y estuve 10 años dando clases de Decoración Cerámica en un centro social de Valencia. Pero por amor dejé mi trabajo y la ciudad más bonita del mundo y volví a mi pueblo, que tampoco está mal. Cinco años mas tarde, decidí romper con todo y hacer lo que a mí me llena, con lo que me siento realizada, que es la CERÁMICA.”

Por suerte, su taller y su horno seguían allí esperándola y la recibieron con los brazos abiertos. Ha tenido que reinventarse y encontrar su estilo, que no ha sido fácil. Lleva casi un año y medio trabajando y ahora empieza a ver los resultados y está contenta con lo que sale de sus manos.

“Utilizo principalmente porcelana. Lo que me atrae de ella es su blancura, la luz que aporta a mis piezas, se asemeja a la luz que se refleja en nuestro mar Mediterráneo al principio del verano, ¡deslumbrante! También es importante la dureza que aporta este material, las joyas han de ser resistentes. También utilizo óxidos como el de cobre (verdes), el de cobalto (azules), el de hierro (amarillos y ocres), etc. Me centré en la joyería porque pensé que no era muy común, y porque a mí se me iban los ojos cuando veía los pendientes o los colgantes de otros ceramistas. Hay que hacer lo que a uno le gusta.”

Sus piezas están en continua evolución, pero siempre con el foco puesto en la joyería. La vida de un ceramista es experimentar continuamente, así es como aprendes, y si te equivocas, aprendes el doble y descubres nuevas posibilidades. Para Raquel hay un momento mágico que es el que la tiene enganchada a esto: cuando abres la puerta del horno después de haber hecho la cocción.

“Hay que tener paciencia y esperar a que la temperatura baje de forma natural hasta los 60 o 70 ºC, cosa que puede tardar de 12 a 24 h. Cuando abres el horno sólo un poquito, para que no haya una diferencia de temperatura muy fuerte, y asomas el ojo para ver el resultado, es un momento de mucha emoción, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Allí dentro ha ocurrido un proceso químico desencadenado por el calor y la presencia de oxígeno (o su ausencia) que hace que sea en gran parte impredecible. Si todo ha salido como esperabas es una gran satisfacción, pero si no te llevas una gran decepción.”

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Un comentario en “Tengo Ropa Tendida”

  • Judith Terrazas Vaquero

    OHHHH!!
    me gusta los azules de tus cerámicas, es que tengo el alma azul, precioso tu travbajo!

    comentario escrito el 04 mayo 2012

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